Sunday, December 10, 2006

Déjà vú

Se suicidó un 1 de enero. Me llamó antes. Yo no estaba. Y él no esperó. Para cuando devolví la llamada era —otra vez— taarde; ya no estaba. Por fin se había ido. No voy a saber nunca lo que quería decirme. No me dejó derecho de réplica. Eso me enojó durante algún tiempo.
Quizá fue esa la razón por la que cada vez me costó más trabajo recordar su rostro. O tal vez fue sólo que no conservé ninguna foto suya (sin contar las de los anuarios que no me interesa consultar, porque el que iba a esa escuela no era él).
Hace poco descubrí un gran parecido en alguien cercano. De pronto lo ví: un cierto ángulo, la luz tenue sobre el rostro... y tuve un flashazo en el que reconocí su perfil, sus particulares cejas, su nariz fuerte y sus labios discretos, tímidos. Por momentos me pareció que hasta en su mirada había resquicios de mi recuerdo bloqueado. Le basta ser intensa para que yo pueda imaginarla nostálgica, ardorosa, con esporádicos brillos de rabia y la serenidad pesada de quien, a pesar de sus melancólicas cavilaciones y de no alcanzar a entender, tenía una certeza. Ahora sé que era la de su muerte. Que él sabía que estaba en sus manos y que lo decidió mucho antes.
El impacto de esta memoria ha sido fuerte. Me ronda en las noches como nunca antes. También en el día... me secuestra los pensamientos.
Y cuando me doy cuenta, me descubro con la mirada perdida, ensartada en una visión que nunca antes había pasado por mi mente... imagino el momento de su muerte... su cara ensangrentada... su mirada viendo más allá con la paz del que de súbito lo entiende todo... los momentos de la asfixia, de la dificultad para respirar, sus ojos implorando a los cercanos dejarlo ir, no hacer nada, no intentar retenerlo en donde hacía mucho no quería estar.
Y sus manos tan blancas, quietas.
Y las cejas prominentes sobre sus ojos cuando por fin se cerraron.

Tuesday, December 05, 2006

Mejor me duermo. Now.

Hay noches y noches...
ésta estoy cansada... me desvelé anoche y madrugué hoy. Salí tarde de la oficina para subirme a mi dulce y verde automóvil y darme cuenta de que se negaba a moverse. Traté de convencerlo pero nomás no quiso. Mejor convencí a Papá Doctor de que fuera por mi y me diera hospedaje... porque claro, en el merequetengue del intento de convencimiento fallido nos dieron las tantas y ya nos dio hueva ir hasta mi casa. Tuve que dejar a mi dulce y verde y descompuesto automóvil en el estacionamiento de la editorial, solito y a su suerte. Pero mientras sacaba mis pertenencias de sus rincones más escondidos, —previendo que mañana tendrá que salir de ahí en grúa—, tuve que recurrir a la contorsión y ¿por qué no? me lastimé la espalda.
Al llegar a casa, La Rubia Superior me consintió con una ligera cena conformada por un par de quesadillas de queso oaxaca con deliciosa y picosita salsa verde. La verdad, al paladar no me picó tanto como cuando sin darme cuenta me tallé los ojos con el poco precavido dedo que minutos antes había hecho contacto con ella...
Aaaaardeeeeeee....

Monday, November 20, 2006

Reflexiones pre navideñas

Bacalao Apestoso mientras hacía su carta a Santa Clós con ayuda de su madre:

—Mami, yo creo que Santa, el de adeveras, no conoce a los de a mentis... .

A unos metros yo pensaba si a mis tres años tenía tan claro como él que había unos de adeveras y otros de a mentis... Santas, por lo menos.
Si así hubiera sido tal vez hoy a mis 31 no me haría tantas bolas entre los presidentes de adeveras y los espurios.
A ver, para empezar... ¿Qué entendemos por "de adeveras"?

Wednesday, November 15, 2006

Taaarde...

A propósito de abrazos y encuentros, les dejo este video, que toooooda la redacción ya había visto, menos yo. Bu. Pero igual hay algún otro despistado por ahí que tampoco lo haya visto. Ta re bueno.

Sunday, November 05, 2006

Encuentro para un abrazo fuerte y largo

hacía una mini fila en la caja del super.
pasaban de las 10 pm cuando fui expresamente a pagar el recibo del teléfono, a unas horas de vencerse.
y de pronto lo ví a mi lado, pagando un six. era él. el cabello largo y despeinado. me gusta más así. confieso una total debilidad por los rizos revueltos.
tras la sorpresa inicial y los reclamos consecutivos por mi absoluta desaparición hace casi un año, nos abrazamos con gusto. ahora resulta que somos vecinos, y yo que lo hacía de vuelta en los united. va y viene, por lo que cuenta.
le ofrecí un aventón y me invitó a conocer su departamento.
charlamos en la cocina --que es donde está permitido fumar--, de todo y de nada, de qué ha pasado en nuestras vidas, de cómo yo cada vez creo menos en las relaciones y de cómo algunas chavas deciden hacer a un lado sus carreras para casarse y tener hijos, de la incompatibilidad de uno y otro camino, de lo que uno tiene que sacrificar por ser quien es y por hacer lo que hay que hacer para alcanzar los sueños, y de cómo duele. y de pronto se desmoronó. el llanto lo invadió.

siempre me ha conmovido sobremanera ver a un hombre llorar, sobre todo cuando son hombres recios y bien plantados, como diría mi abuelo. en esos casos paso de la estupefacción al histrionismo de una fortaleza lejanísima a mi. así que conteniendo el llanto propio no supe qué decir, no supe hacer más nada que abrazarlo, fuerte y largo.

ahora que lo pienso no puedo evitar la cutre duda de si ese abrazo con su fuerza, su duración y su consuelo, era para él o para mi.

Friday, November 03, 2006

Vínculos epidérmicos

Y pa que no se diga que exageraba con aquello del cambio de opinión vertiginoso e inesperado, les cuento: hoy es uno de los otros días, de esos en los que echo de menos tener algo más que vínculos epidérimicos con uno que otro hombre.
Y vamos, no es que los vínculos epidérmicos estén mal. Para nada.
Es sólo que me sorprende cuando otros "vínculos" —por demás platónicos— me vuelan la cabeza.
Y por un instante pienso que quisiera que dejaran de ser platónicos.
Y al segundo inmediato, que no, que así están lindos. Que así como están me emocionan y me dibujan sonrisas.
Que si se desplatonizaran empezarían a dibujarme también muecas de dolor y de enojo.
Chale, pero cómo son ricos los vínculos epidérmicos así en las rocas.
Bu, pa qué me hago, si hoy de lo que tengo ganas es de un apapacho real...
De un abrazo fuerte y largo.

Tuesday, October 24, 2006

Psss, si no ¿qué chiste, no?

Hoy charlaba con la Editora Asociada sobre qué haríamos con nuestra noche. Una opción era el cine, la nuevita de Almodóvar. Otra, en mi caso era la cena con amigos de antaño, residentes en lejanos países que pasaban por aquí esta semana.
El Editor Adjunto (muy casado y muy padre él), aparentando autistear como siempre, bien que nos oyó y luego se lamentó, bajito pero en gran drama:
—Yo quiero ir al cineeeee... (suspiro) nunca volveré a ir al cine (otro suspiro, más sentido).

La Editora Asociada y yo nos sonreímos cómplices en franca consideración de si es momento de dejar de lado la lucha en contra de nuestra (codiciadísima, oh si) soltería. Tras sonora carcajada (con atisbos de conmiseración para el dulce Editor Adjunto, cómo no), hoy coincidimos en que estamos pocamadre solas.

Más tarde le contaba al Editor de los Ojos Bonitos (también muy casado y doblemente padre) algunos detalles de una fiesta de Big Catches que tendremos el sábado. La verdad es que suena mu bien y hasta da emoción y todo... pero el remate es cuando uno ve la cara de aspiración frustrada de los no requeridos a ella. El ojiclaro editor, como no queriendo, no se pudo contener:
—Anda Bombón, invítame.
—¡Claro que no! Tú no estás disponible.

Jaaaaaaaah. Debo confesar un cierto placer leroleroso y cutre en darme cuenta de que la mayoría de los emparejados (con papelito o sin él) que me rodean no la pasan tan bien como una que anda por la vida así, solita y su alma.

Si si, hay otros días que me azoto llorando por los rincones el no poder compartir con un feofuerteyformal hombre mi vida —toda informal ella. Pero hoy no es uno de esos. Hoy me alegro.
Si en realidad la paso re bien así. De veras.

En fin, así pasa: mi enemigo de hoy no es el de ayer y soy voluble y cambio de opinión toíto el tiempo y un día me caso y otro me divorcio y un día busco pareja y otro le corro sin mirar atrás... ¿y qué?

Friday, October 20, 2006

Conmovida y asustada

Un gran amigo al que adoro, El Guionista Cometodo, ha hecho algo que me movió todita:

Hola María, aquí Yo.
¿Te acuerdas de un mail que te escribí desde Toronto en el que te contaba de una historia que había escrito que se parecía mucho a lo que estabas viviendo en ese momento? ¿Un mail que luego tú encontraste y me enviaste?
Pues aquí está el largometraje que escribí a partir de ese cuento y también está protagonizado por ti: DÍAS DE PLAYA.
Espero que te divierta (y gracias por ser una musa tan confiable y garantizada)!!!!!
Un abrazotototote de tu cuate para siempre,
Yo

Lo que yo pueda decir para describir la forma en la que esto me ha conmovido, no será suficiente. Lo sé.

Guionista Cometodo querido,
Claro que me acuerdo, del mail y de todo lo que desató éste aún un par de años después de que me lo habías enviado.
Es raro esto de que escribas un largometraje conmigo como personaje protagonista... Por un lado me halaga mucho y me dibuja una sonrisota en la cara pensar en ti imaginándome con pistolas poniendo en su lugar a todo pasado de lanza que se me atraviese. Por otro, me da miedo empezar a leerlo, es como mmm, un azote más de mi inseguridad traidora, jaaaaaaaah: es como si temiera ver que todo eso que imaginas que soy, todas las cualidades que imaginas dignas de la protagonista de tu historia, en verdad no están en mi. Me da miedo darme cuenta de que soy apenas un remedo de esa que tal vez hayas ideado en estándares mucho más altos de los que yo pueda alcanzar nunca.
En fin. El fin de semana me daré el valor para leerlo, con mucho gusto. Pero sobre todo, con mucha gratitud.
Te quiero mucho mucho. Muchísimo. Gracias siempre.
María

Lloro.

Monday, October 16, 2006

Atando cabos

Yo ya no iba a escribir nada hoy.
Porque ya es tarde. Y porque no debo desvelarme los domingos.
Porque vivo con el condenado karma de no poder levantarme nunca a tiempo los lunes. Y de cargar arrastrando cual pesado lastre el desvelo dominguero durante toda la semana.
Pero no me pude resistir.
La vida sigue y por más que invoque "¡serenidad a mi!" (con voz de trueno, choque de anillos y toda la cosa), surgen de pronto señales inequívocas de que pese a una aparente ecuanimidad y esfuerzos varios por mantener el equilibrio, hay cosas dentro de mi que se mueven más allá de mi control y mi voluntad.
Atando cabos les cuento:
- hace casi dos años que evitaba el vino tinto por razones migrañosas. Recientemente me había atrevido a tomar apenas una copa, pero siempre temiendo el ataque del demonio cortacabezas.
- hace muchos meses (desde aquella grandísima y vergonzosísima borrachera que me puse en la boda a la que acompañé a mi BuddySoCute! en marzo)que no dejaba elevarse mis niveles etílicos más allá de lo que apenas fuera mínimamente perceptible.
- hace quizá años que no me permitía cantar en una fiesta de amigos, nomás por el gusto.
Pues bien, el viernes pasado, en la despedida de la Diseñadora Argentina (que nos deja pero nomás poquito) me relajé, tome tinto (mucho, muchísimo), me puse una de esas jarras ricas ricas y canté para mis amigos. Y no me dio migraña. Vamos, ni siquiera me dio cruda.
Extrañada estaba a la mañana siguiente de no sentir los estragos de tanto exceso (antes de que nadie me diga ñoña, tome en cuenta los parámetros anteriores), cuando en la radio escuché a un locutorcete de octava que a falta de algo inteligente que decir cantinfleaba a propósito de la fecha: "En esta bonita y despejada mañana de sábadoooo... ¿qué día es hoy, chaparrita? ah, si, sábadocatorcedeoctubreeeeee..."

Y entonces --de sopetón-- lo entendí todo.
El viernes había sido trece de octubre.
Y es que justo el trece de octubre de hace 5 años tuve a bien contestar que si a un montón de preguntas que me hicieron un padre y un juez a propósito de promesas y futureadas de lo más inocentes. Jaaaaaaaaah.

Ande, chiquitita. ¿no que muy machina? ¿no que todo superado? ¿no que nooooooo?
Diablos. Juro que no me había dado cuenta. Vamos, hace mucho que no pienso en eso. Yo creía que era historia pasadísima.

Mi deducción es que nuestro subconsciente (o al menos el mío, pa no generalizar) está mucho más al tiro de lo que pensamos, y nos sabotea --bajita la mano-- lo que de verdad somos o queremos hacer, o lo que nos merecemos, o nos hace creer que no nos lo merecemos, o nos castiga, o un buen día (exactamente cuando se cumplen 5 años, por ejemplo) nos perdona y nos libera... así de plano.
Y me surgen varias dudas:
¿de dónde chingaos habré sacado yo que a los 5 años se cumplía mi condena-penitencia por el error de haberme casado?
¿de dónde que hasta entonces podría dejar de castigarme y de sabotear mis ganas de pasarla bien sin consecuencias chafas?
¿por qué diablos mi subconsciente se pone punk si mi consciente aunque reconoce el error ni se arrepiente, ni lo ha vivido como una gran tragedia?
¿me quieren volver loca?
¿ya lo lograron?

¿O más bien una cosa no tiene nada que ver con la otra y nomás estoy viendo moros con tranchetes...?
También puede ser. Que ni qué.

Sunday, September 24, 2006

De cuando yo fui hippie comeflores

Hoy me acordé de un trovador cubano al que solía ir a escuchar al Péndulo de la Condesa cuando era una hippie comeflores. Tenía 19 añitos y un novio --El Tigre-- soñador, un piscis idealista y sensible de largos rizos.
Recién terminaba la preparatoria, estudiaba actuación y producción de la voz en el honorable CADAC por las tardes y por las mañanas tranquilizaba la buena conciencia de mis padres asistiendo a la UNAM en pos de un título universitario que me garantizara un futuro más prometedor que mi incipiente carrera artística.
Aquel trovador cubano llamado Frank Delgado estuvo un período corto en esta ciudad… A saber qué habrá pasado con él… por qué no se habrá quedado… igual no le gustó la idea de venderse así nomás ante el sueño capitalista, o tal vez no le gustó tener un bonchecito de fans post adolescentes rebeldes sin causa ni conocimiento de ella. El caso es que un buen día no se presentó más en la célebre cafebrería condesera. Ante mi desconcierto y tristeza El Tigre hizo lo que pudo por conseguir y comprarme un casete del cubano (de edición casera y limitadísima, of course) que escuchamos una y otra vez en el estéreo de su cavalier gris último modelo. Claro, era cómodo ser idealistas hippies comeflores desde su casa en la Herradura y la mía en Olivar de los Padres. (Sé lo que están pensando… sí, ese era amor del bueno, miren que recorrer esa distancia a diario para verme… (suspiro)). Cómodo y romántico, cómo no.

Era lindo escuchar esas canciones con el casi nulo conocimiento de lo difícil que puede ser la vida y de lo duro de la lucha, sin haber vivido con un poco más de conciencia lo crueles que podemos ser todos ante las desigualdades y lo indiferentes que nos podemos volver cuando la lucha se torna individual, cuando ya sólo importa la supervivencia. Auch.

En fin. Un día dejé por la paz el asunto del teatro y el canto para dedicarme de lleno a mi carrera universitaria en otra universidad donde conocí al Novio Prohibido. Claro está que yo, que había tenido que morderme la lengua al terminar cayendo en la Ibero después de haber renegado de esa “pinche escuela fresa” hasta el cansancio, me ocupaba mucho y bien de no mimetizarme en ese ambiente. Así que mantenía mi look y mi speech… también mantenía mi música de contenido y convicciones. Así que un día de esos de compartir “rarezas” con el Novio Prohibido nos llevamos mi casete de Frank Delgado a su destartalada combi azul. Le gustó… me pidió que se lo prestara unos días y ese fue el fin. Lo perdió el babotas.
Volví más de una vez al Péndulo a buscar la música del buen señor Delgado pero no hubo modo. Vamos, hasta le pregunté por su casete a El Tigre un día de reencuentro y tras decir que quizá estaría arrumbado en alguna caja por ahí, no volvió a aparecer más.
Hoy, más de diez años después, lo encontré en la red… y me trajo muchos recuerdos. Tantos y tan ricos. Pero sobre todo removió en mí una sensibilidad que creía dormida a base de los prozac concentrados que le he venido dando a mi alma para la desilusión y el desasosiego. Comparto, cómo no.

Con la adarga al brazo


Apareciste en la mitología de mi amor
De la mano de mi madre,
Con un acento raro y una boina tornasol…
Un día me contó que ya no estabas y se le quebró la voz.

Aprendí tu diario y tus mañas de orador
Como la biblia moderna.
Y con Ché Comandante y la suite de las Américas
Ya completé el rosario y el Avé María de mi religión.

Guevara, tú vuelves al camino con la adarga al brazo,
Pintado en los pulóveres de los muchachos
O vigilante desde la pared.
Por eso, te llevo en mi cartera como un buen resguardo
O como la casera estampita de un santo
Para que me proteja y me jale las orejas si algún día malo
Me olvido del Ché.

Tus hijos comieron del mismo pan que comí yo,
Fuimos al mismo colegio,
Viviste con el pueblo en su misma condición,
Por eso estás al lado de Camilo y a la izquierda de Changó.

Y a los que te utilizan como tema del sermón
Y hacen todo lo contrario,
No les permitiremos más discursos en tu honor
Ni que usen tu retrato
Si van a predicar lo que no son.

Guevara tú vuelves al camino con la adarga al brazo,
Pintado en los pulóveres de los muchachos,
O vigilante desde la pared.
Por eso, te llevo en mi cartera como un buen resguardo
O como la casera estampita de un santo,
Para que me proteja y me jale las orejas si algún día malo
Me olvido del Ché.

Saturday, September 16, 2006

De vuelta

*Advertencia: no habra acentos en este post. Ni enies, o sea enes con tilde de ondita encima. Toy en compu ajena y nomas no los encuentro. Sorry.

Hace un par de semanas me pase una tarde de capricho con el Ex Cuniado Consentido. Con el gusto de saber de sus buenas nuevas, de sus proyectos en camino y de verlo hacer su arte mientras yo, sentadita en el sillon mas cercano, le contaba —a peticion suya y sin animo de distraerlo— como va mi vida, mi animo mermadito a ultimas fechas y mis cavilaciones al respecto, al tiempo que bebia un rico tecito de refil casero.

Llegado el momento me interrumpio para preguntar: A ver, Bombon, supongamos que hoy soy el Genio mas chingon de todos. Te doy tres deseos. Lo que pidas, concedido. Go ahead.

No lo pense mucho. Los primeros dos se me fueron en remediar mis debilidades mas evidentes. Decidir el tercero me llevo unos minutos mas. Pero creo que es el que en verdad me haria mas feliz.

Quiero tomarme la vida menos en serio. Quiero que no me cueste tanto decidir lo que sea... como si se me fuera la vida en saber que las cosas derivaran en algo mejor o (cuanto?) mas satisfactorio en funcion de si elijo un camino o el otro. Quiero la llave para dejar de paralizarme y asumir con sana ligereza la consecuencia y devenir de mis elecciones, para disfrutar mi vidita con mas espontaneidad, con todo y claroscuros.

Me lo concedio. Faltaba mas, si soy un bombon y me lo merezco. Jaaaaaaah.

Lo cierto es que despues de andar por ahi durante semanas, cabizbajamente envidiando a los homeless de la ciudad (imaginando que alguno de ellos que quiza solia tener una vida semejante a la mia, un huevudo dia decidio que no queria seguir en la brega y avento la toalla para limitarse a vivir sin tener que ser "alguien" y abandonandose al placer de ser "nadie" mas que El para El), empiezo a relajarme y a fluir. Again.

La vida va y pasan cosas. No siempre chidas. No siempre claras. No siempre ciertas. Pero ciertamente, tampoco (y casi nunca, de hecho) siempre fatales. Ni irremediables. Y lo noto. Y me congratulo de ser el Bombon merecedor de que el Genio mas chingon me este concediendo mi deseo mas importante.

Hoy estoy en Valle de Bravo, con el Honorable Sapo Vengador, Mister Techie (el duenio de sus quincenas) y nuestro cubano amigo, el Inge Volador. Y estoy tranquila, con mis pitillos y una copita de tinto a la mano, volviendo a la vida y cierta de mi capacidad de disfrutarla a pesar de las incertidumbres que me rodean. Que no son pocas. Salu (con acento en la u) pues, por el Genio cumplidor.

Sunday, August 20, 2006

Cavilaciones a partir de aquella cita pendiente... que aún no termina

¿Qué hacer cuando no puedes hacer estallar al mundo, pero a cada momento el mundo estalla en tu cabeza?

Uno ya no se pregunta más sobre las dimensiones del dolor... lo vive y sabe que duele tanto esperar como desesperar...
Ser nadie es, sin embargo, soportable... y ser alguien nunca es suficiente.

Thursday, July 20, 2006

Update sorpresivo

Hablé con mi Ex Tía Consentida. Me tomó de sorpresa su voz que no esperaba, pero tras unos segundos de desconcierto la conversación fluyó como si no hubieran pasado más de tres años del último día en que la vi: el día en que pasé a su casa a despedirme y ella corrió a esconderse al baño porque no quería decirme adiós. Un minuto después la vi desde mi coche, entre las cortinas, lloraba asomada a la ventana mientras yo me alejaba para no volver. Ella, lo sé, estaba enojada porque yo no quise seguir luchando para seguir cerca.
Y hoy que hablé con ella fue como si no hubiera pasado nada... tiempo si, claro (la mayor parte de la plática fue un update) pero nos hablamos como si nos hubiéramos visto ayer, con el mismo cariño y la misma complicidad.
Me emociona mucho (muchísimo) la idea de verla. Hemos quedado para el próximo lunes.
Paso por ella, y lo que me pida, faltaba más.

Ah! Y la encontré... esa canción que habla totalmente de mi aquí y ahora, con todo y autoregaño sarcástico por hacerme pato. Se llama A donde sea, es de la Venegas y dice así:

Tengo una cita pendiente con mi soledad, para ver quién soy cuando nadie está mirando.
Tengo una cita pendiente con la mujer que soy, no la que fui hace tanto ni la que ven los demás.
Tengo una cita con tu recuerdo para ver qué queda aún de ti.

Pero no... mejor me voy a donde sea que haya una sonrisa que me crea y una mano acariciándome las penas.
Pero no... mejor me voy a donde sea; prefiero una mentira disfrazada y ese ruido que me separa de la realidad.

Tengo una cita esperando con las palabras: las que nos dijimos un día y todavía sigo pensando.
A veces se me aparecen en algún rincón, me cuentan lo que fuimos pero no dicen cómo fue que terminó.
Tengo una cita con tu recuerdo para ver qué queda aún de tí.

Pero no... mejor me voy a donde sea que haya una sonrisa que me crea y una mano acariciándome las penas.
Pero no... mejor me voy a donde sea; prefiero una mentira disfrazada y ese ruido que me separa de la realidad.

¿Qué hay de nuevo?


Yo había conocido gente desconectada... pero esto mata todo:
Remember El Vocalista?
Pues nada... apareció.
O algo así: desde Bélgica envió mail en respuesta a uno que yo le mandé ¡hace casi tres meses! Claro, pa lo que necesitaba entonces ya no me sirve.
Aunque, aquí entre nos, no me caen del todo mal sus letras desacomodadas, sus preguntas, los abrazos que manda, ni su amenaza de seguir en contacto (epistolar por lo pronto) y de vernos a su vuelta pa "darme más nuevas sobre la gira".
Oookei.
Ya se verá.

Monday, July 17, 2006

Depresión post electoral

Me había prometido no usar este espacio mío para hablar de política ahora que todo el mundo no habla de otra cosa…
Pero hoy ando torcida… estoy enojada…y por lo tanto bailo un jarabe tapatío encima de mi promesa y suelto todo lo que me trae revueltita con el sólo fin de no andarlo cargando indigesto en mi ser, que ya de por sí bastante cargadito está nomás de pensar en otros pollitos que habrá de comerse pronto.

Pa empezar me molesta la polarización a partir del desgarriate electoral. Me molesta que la gente, lejos de unirse, se separe cada vez más. Me revuelve que una postura política necesariamente implique la descalificación de los que tienen otra, ¿por qué somos incapaces de respetar, coño? ¿Por qué somos tan absurdamente adictos a tener la razón? ¿Por qué no puede caber tú pensar y el mío, tu razón y la mía en la misma mesa?

Me molesta la manipulación de toda información. Y me repatean tanto los que van de víctimas en medio de un teatro que por sabido es grotesco, como los cínicos que con sonrisa de muppet dan por legítima una “victoria” con un minoritario y relativo (por no decir dudoso) 35% de votos. Ah, chingá, ¿y el 65% que no quería a uno o al otro? ¿de plano no va a contar?

Me molesta que la desesperación de uno divida a los suyos… que siembre duda entre quienes parecían tener algo claro, que los haga reconsiderar si sí hay que tenerle miedo.
Me molesta no poder confiar en ese uno.
Ni en ningún otro.
Me molesta escuchar o leer las noticias con la desconfianza y la suspicacia de quien se sabe blanco de manipulación y engaño constantes.
Me molesta la falta de objetividad en los medios. Estén del lado que estén.
Me molesta hablar con panistas agresivos y poco informados… (ps ya pa qué, si “ya ganaron”). Me pone verde que insulten y descalifiquen con suficiencia ofensiva.
Me molesta hablar con perredistas viscerales y envictimados.
Me asusta que este partido desacredite y desvirtúe la idea de izquierda de las generaciones en las que en un futuro recaerá la responsabilidad de los votos que apoyen una lucha real por la igualdad.

Me enferma la pinche sensación de impotencia que me invade ante la falta de claridad y ante la ausencia de puentes de comunicación entre las personas que compartimos este país. Me da migraña emocional la certeza de lo lejanos que seguimos de la unidad y de la conciencia del bien común.

Me perturba el clima de confrontación y la falta de entendimiento. Y ya no estoy tolerando la intolerancia que veo a mi alrededor.

Ya pues. Me voy ofreciendo disculpas por este exabrupto de enojo, desencanto y depresión post electoral.
No lo vuelvo a hacer.

Thursday, July 13, 2006

Quién quita y sí

Yo tenía un novio rockero —y prohibido— que tenía una banda.
Yo y él ya no nos tenemos de novios, pero él sigue teniendo a su banda.
Hace unos meses sacó ¡por fin después de tantos años! su disco, creo que con Sony Music. Oh, yeah.

Y yo pensaba, antes, cuando había amoresn (si, así con ene) de por medio, que ojalá mi chico tuviera éxito para que se realizara, que alcanzara su sueño y le fuera reconocido su talento. Si, si, así de ñoña.
Hoy, que ya no los hay (amoresn) y que me he vuelto mala y calculadora, pienso que más le vale hacerla, tener éxito y ser famoso: así cuando yo ya sea viejita podré presumir y vender el montonal de cartas de amor condenado y cursi con su firma, que para entonces ya no será de noviete post-adolescente, sino de mundialmente (changuitos, changuitos) reconocido músico. Uuuuy, y si encuentro esa hojita donde me escribió una de dos canciones... claro que luego le cambió un poco la letra... y se la cantó a su nueva chica... Pero nomimporta porque el original lo tengo yo, y hasta lagrimeado por los dos —él y yo, claro— y todo (¿habrá estudios de adn que comprueben que los residuos de lágrimas en un papel son del personaje en cuestión, así como se hace con la sangre? si sí, ya chingamos paletota)... en alguna pinche cajita de película 16 milímetros... por algún lado en mi recámara verde de la casa de mis papás... seguro la tengo.

¿¿En cuánto se han subastado cartas y manuscritos originales de las canciones de... mmmm... Lennon, por ejemplo?? Okei, okei, me fui un poquito de boca... jaaaaaaaah, pero quién quita... y así me compensa por todo lo que me hizo sufrir tan sin querer queriendo como sólo le sale a él. Hubieran visto los lagrimones...
Y como ya me hice la ilusión de tener la oportunidad de ser aprovechada, advenediza y millonaria, le mando atento y cariñoso recado: ¡Ahora triunfas, chiquitito! ¡A mi me cumples!

Wednesday, July 12, 2006

¿Qué será esto? ¿Un Smelltrack?

Sobre la tarea de memoria olfativa que me dejó Nacho hace mucho y que yo por andar en cierres, microeditando y aprendiéndome canciones nuevas, no había hecho. Aquí está. Sólo que ya encarrerada no pude limitarme a diez… lo siento.

De la infancia temprana:
El olor de la recámara de mi Abuela (y de todas sus cosas).
El olor del bronceador Coopertone original.
El olor a alfombra nueva.
El olor del cigarro de Papá Doctor cuando lo encendía dentro del auto, con la ventanilla abierta de modo que el humo se mezclaba con el aire de una fresca mañana y el olor de la carretera.
El olor de la leche al calentarse.
El olor del jabón Nórdiko.
El olor de los talleres de mi Abuelo Alfonso.
El olor a duela con brea de los salones de la Academia de Balé de Coyoacán.
El olor de una sustancia, seguramente tóxica, que vendían afuera de Arroyo y en algunos parques, que venía en un tubo al que se adjuntaba un popote plástico y con la que se hacían globos verdes, rojos y azules. ¿alguien se acuerda cómo se llamaba? ¿verdad que olía como a petróleo? Ja… bueno, yo me imaginaba que así olía el petróleo.

De un poco después:
El olor de las tortillas de harina que hacía Mi Mejor Cómplice.
El olor del café de olla.
El olor a dulce gringo que despedía el locker de Manuel, que estaba junto a mi banca en primero de secundaria.
El olor del tabaco de la pipa de un hombre canoso, adusto e interesante.
Los olores de aceite de olivo, ajo, jitomate, pulpos, bacalao y demás suculencias que cada 22 de diciembre invaden la cocina de mi mamá, alias La Rubia Superior.
El olor de los jardines de la que fue mi universidad, cuando llueve.
El olor a libro viejo.
El olor a libro nuevo.
El olor de la hierba de las costas de Oaxaca.
El olor a algas del Mar Cantábrico.
El olor de las happy cookies del palacio de hierro.
El olor de un buen rioja.
El olor mugrosón de esta ciudad.
Y sí, el olor de él… a veces lo recuerdo… y sí, el de su café por las mañanas también.

PD. Dejo el turno a Jo, a la Negra, a Humanware, a Chai Latte, al Honorable Sapo Vengador y a Melcocha Barata. Pero si alguien más se siente animoso de participar, haga el favor de no abstenerse, comente, comente por favor cuáles son los olores que entrarían en su catálogo olfativo.

Tuesday, July 04, 2006

Citando a Sabina: 2 no es igual a 1+1

A propósito del tema del matrimonio que trajo a colación Chai Latte, me vinieron a la mente algunas reflexiones...

Un día yo me casé también, hace como 5 años. En menos de 2 se nos olvidó por qué queríamos estar juntos pa siempre.

Creo que la mejor manera de disolver una pareja es el matrimonio bajo estos preceptos (en mi experiencia tormentosos):
-Hasta que la muerte los separe (si ya no eres feliz, te aguantas; y si ya no lo admiras, si dejaste de tener cosas en común o si tú empiezas a ir pa Guadalajara mientras él insiste en ir a Monterrey... ¡ya te chingaste!)
-Todo lo que hagas tiene que estar orientado al bien y a la aprobación del otro. (O sea: tú debes anularte en función de tu pareja y sacrificar lo que haga falta para no defraudarla, incluso desdibujarte, borrarte y redibujarte -aunque te pierdas en trazos inconexos y deformes- para satisfacer sus expectativas.

Según mi parecer, la pareja enamorada vale madres y pierde todo romanticismo cuando se convierte en una obligación y desgraciadamente es aun mucha la gente que sigue entendiendo en esos términos el contrato matrimonial.

Creo que la mejor forma de mantener vivo el amor es entenderlo como un acto voluntario que debe cuestionarse y renovarse día tras día.
Hoy creo que sería muy feliz si mi chico amaneciera a mi lado porque quiere y no porque tiene que hacerlo.
Si buscara espacio y tiempo para compartir con la que esto escribe porque lo disfruta y lo elige. No por cubrir el requisito, no porque ya viva conmigo, no porque aquí haya de dos sopas y la de fideo ya se haya acabado.
Si tuviera un detalle conmigo porque le nace y no "para tenerme contenta".
Si me llamara porque escucharme le provoca algo chingón y no para reportarse.
Si me apoyara y cuidara como un acto de amor y no de obligación o paternalismo o, peor aún: responsabilidad adquirida.
Si acudiera a mi por confianza y no porque asuma que es mi obligación escucharlo o ayudarlo o resolver algo.
Si me motivara en vez de exigirme.
Si me dejara libre y se maravillara ante lo que puedo hacer en vez de querer controlarme.
Si fuera capaz de entender que somos dos individuos compartiendo un amor que se estancará si atentamos contra nuestras individualidades.
Si intentara descifrar conmigo la diferencia entre 2 y 1+1 y las ventajas de la unidad desglosada.
Si comprobara conmigo que está más rico y enriquece más, obvioooo, siempre que hay suma. Que mejor pues, 1+1.

Y bueno, ya si yo fuera capaz de ver todo esto a la hora de estarlo viviendo, y de alimentarlo y de funcionar en sentido inverso directa, recíproca, justa, sensible e inteligentemente proporcional... ¡La hostia, sería la hostia!

¿Utopías?
Hope not.

Friday, June 30, 2006

Viajo ligera

Gracias al amigo al que envidio por que él fue al Madrid y yo no…, al que se acordó de mi el día de su boda pensando en apuestas y razones válidas para casarse y al que me recordó recientemente y en momento clave lo importante y grato que es viajar ligero. Todos son el mismo. Gracias, Miguel, te quiero.

Y yo, que tantas reservas tenía de conocerle.

O de dejarme conocer por él o por quien fuera.

Y yo, con mis máscaras… caretas de aliviane y de chica cool que más que mentirosas funcionan como impenetrable escudo de mi vulnerabilidad…

Y yo, que entre risas, ironía y sarcasmo me encargo de decir a gritos sordos: “No chico, no se te ocurra pensar que soy débil o sensible. Tengo todo bajo control.”

Y yo, que a fuerza de repetirlo… pues claro, me lo creí.

Mira tú que al final me salió el tiro por la culata… que por el nervio no paré de hablar, que por ratificar mi seguridad respondí con aplomo y detalle a todas sus preguntas y ahora resulta la imparejidad de que él lo sabe todo y yo casi nada.

Y él, que un día bajó la guardia con un recriminado “te echo de menos” que alborotó la boca de mi estómago con emoción adolescente y vértigo.

Y él, que todo lo que tuvo que hacer fue preguntar, y sonreír, escuchar con atención y mirar con verdes ojos a ratos incrédulos y a ratos asombrados.

Y yo, que de pronto me descubrí pensándolo y esperando sus letras o su ventana o su música como si mi escudo estuviera de vacaciones.

Y si, confieso que tuve un lapsus de ilusión. Incluso que, envalentonada por una ráfaga de optimismo pensé que era tiempo de darle un añito sabático al mentado escudo y dejarme llevar… aun con el riesgo de que el destino fuera, una vez más, un paraje lluvioso.

No fue. Ni paraje lluvioso ni esplendorosa playa. Simplemente no fue.

Algo pasó, se frenó la inercia del enamoriscamiento y se me cayó la ilusión al tiempo que a él se le cayó el interés.

Me queda sin embargo, que me ha gustado conocerlo y que, en honor a la justicia, debo agradecerle la confrontación no sólo con la Mi Misma urgente de desescudarse, sino con lo que parece ser LA nota: la susodicha está dispuesta a hacerlo, quiere enamorarse de nuevo.

Yes, I do.

Con todo y la serenidad que me han dado tales certezas, debo admitir que en esta tarde de lluvia y calma me vino a la mente él, su expectante sonrisa de mueca, sus ronchas y “sus días”… y se me dibujó una sonrisa y no pude evitar pensar en qué estaría él haciendo ahora.

Yo, hoy, más que el domingo en que le dije todo esto sentados en la cíclica mesa del principio, ando viajando ligera. Llevo mi cámara, eso sí, y voy tomando fotos mientras pienso en los cuadros que aún me faltan por colgar.

Monday, June 26, 2006

Amores imposibles...


Aaaaaaaargh:
Crush.
Crash.
Pum.
Zaz.
Ouch.

Tan tan.