Monday, May 24, 2010

Los cuentos que yo compro

Hace no mucho veía un documental de Cheers, la cagadísima serie ochentera de un bar en Chicago. Obviamente entrevistaron a Ted Danson (que hacía el papel de Sam Malone) que, entre casi pura babosada, de pronto soltó un balazo de sabiduría que ya no me dejó pensar en nada más: a los 35 es cuando te das cuenta de que ya no tienes 25, dijo.
Será que ya estoy ahí y por eso en estos días me ha caído —un poco como balde de agua fría— la realidad innegable de que ya no estoy chavita. Que no viene ni tantito al caso que me ofenda si en la calle alguien me dice "señora". Que hay cuentos que ya no me compro y lo más sorprendente: resulta que hay otros que vengo a decidir comprarme justo ahora que ya sé que son cuentos. Nomás por las puras ganas y la nostalgia. A sabiendas de que, como todo cuento, se acabarán o se revelarán y tendrán un final no necesariamente feliz.
Por eso llevo unos meses desconociéndome, sorprendiéndome de cómo han cambiado mis opiniones, de mi cabeza asentada, de mi frialdad... ¡Claro, no mames que ya no tengo 25!
Y en lo que me caía el veinte que llevo 10 años pensando que sí, dejé pasar todo este tiempo, instalada en una mal fundada confianza moza que se ha esfumado. El tiempo se evapora y cuando menos te das cuenta, llevas años teniendo una edad distinta de la que creías. Sopas.
Aclaremos, no es que me sienta vieja, ni acabada, es simple y literal: apenas me dí cuenta que hace 10 años que no tengo 25! Y 10 años no es poco tiempo.
La cosa es que tengo mucho que hacer y —como recién me enteré— el tiempo se va. Tal vez sea momento de considerar (sólo considerar, ja) echarle galleta... y cuidarme... y pasarla mejor... y hacer lo que me apasiona... y cuidarme.
Eso: cuidarme.
De pronto me asaltaron unas ganas incontenibles de hacer mucho ejercicio. Y de comer sano. Y de bajar de peso y verme bien linda y sentirme bien los últimos años de juventud que me quedan.
(Ajá, ése es uno de esos cuentos que por estos días decidí comprarme aunque sea cuento.)

4 comments:

magdalena said...

mmm, ese último no es cuento, loca! Te quiero mucho, oye. : )

Desconocida said...

Orale yo estoy igual pero en los 30 y me acabo de dar cuenta que ya no tengo 20 y me dio como bajon, con animos y ganas de ser mas de lo que poco que soy en este momento y que todavia tengo tiempo, ese tiempo que se me esta escapando y que ya nunca va a volver.

Ehcele muchas ganas María y vivamos en nuestro cuento aunque sea cuento.

Saluditos y abrazos. ;)

María said...

Magdalena... yo creo que todo es cuento, loca, to-do.
Desconocida... venga, mientras lo puedas, pensar, escribir, reflexionar, aún hay tiempo para hacer. pero ya.
Abrazos a ambas.

Francisco said...

Hola Maria, chido tu escrito y tienes razón...acabo de cumplir 35 y efectivamente te das cuenta de todo lo que ha cambiado tu vida en dos lustros.
Saludos