Saturday, March 04, 2006

María Unplugged

En estos días ha habido de todo… y poco tiempo y poca lucidez para entender, asimilar, reaccionar.
Muchos sentimientos encontrados.

Una mañana de reencuentro con las Amigas-Hermanas de toda la vida: La Chica Totalmente Palacio, Mami Gourmet, La Mujer Sonrisa y, por supuesto, Daria Zen, resultó un reconfortante bálsamo cuando recién iniciaba la huelga de tristeza. Reconocernos tan distintas y tan firmemente unidas a pesar de haber tomado caminos tan diferentes, a pesar de las distancias, de los compromisos, de los tiempos que no nos ayudan… y tan solidarias y tan hermanas por elección. Fue bien bonito. Sólo faltó la Doctora Ilustre. Pero acaba de llegar de Madrid a pasar larga temporada en la ciudad. Así que habrá tiempo de ponernos a mano.

Después vino la hospitalización de Mi Mejor Cómplice, en medio de un sustazo. A los dos días la cirugía de alto riesgo de El Doctor (mi padre), todo en medio de gran tensión familiar. Y de gran disposición también. Me sorprendí de qué buen equipo hacemos. Y también del poco control que tengo sobre mi y sobre mis emociones cuando me invade el miedo. La cabeza se me va llevándose por detrás a mi concentración, mi ecuanimidad, mi capacidad de sonreír y mi sueño. Me descubro vulnerable y me siento paralizada, incapaz de tomar pequeñas decisiones (las grandes, por el contrario, me salen de impulso en estas circunstancias).

En la peor de las noches, cuando había dado por perdida mi lucha contra el insomnio, apareció el Novio Prohibido, preguntando (justo esa noche) si estaba bien. Mi primera duda fue si debía responderle; la segunda, si habría que decir la verdad o fingir que estaba todo en orden. Y claro que hubiera podido mentirle, salvo porque me conoce tan bien que habría detectado la mentira al segundo. Ese timing, ese timing… de ciclos, de cierres, de coincidencias contundentes e implacables. Ejemplo: nos dimos cuenta al final de esta plática de sanación, de que ese mismo día (seguramente también a esa misma hora) se cumplían exactamente 10 años de que echamos a andar nuestro cronómetro con un beso. ¡Vaya exactitud y confabulación cósmica para un cierre de círculos! Pero me gusta ese ‘compló’ del universo, eh? Me hace pensar que por fin estamos todos listos para terminar bien y de buenas.

Hoy, tras el riguroso período de observación (y claro, miedo) en la primera etapa de convalecencia de El Doctor, sabemos que lo darán de alta en unas horas. Mi Mejor Cómplice salió del hospital hace un par de días. Deja atrás una neumonía, una anemia crítica, un berrinche renal y una pataleta del corazón. Trae a cuestas una depresión a la que me he propuesto dar batalla. Así que puedo cantar, aunque sea bajito para no molestar, un par de victorias. Con todo y que hubo alguna baja: resulta que en medio de este huracán de sentimientos exaltados y dolores contenidos, La Rubia Superior y yo tuvimos un feo encontronazo y estoy muy arrepentida de haber permitido que sacara lo peor de mi. Plus, se siente pinche ser capaz de sacar lo peor de ella. Aguardo un mejor momento (y la reunion de huevitos, of course) para la conciliación.

Ayer el apapacho, el consejo y el cariño de mi querida Daria evitaron que me encerrara en mi vacío departamento a resistir estoicamente que se me vinieran las paredes encima. En plática de hermanas evaluamos la posibilidad de que esté en un buen momento para iniciar una terapia. No me desagrada la idea, ni me asusta. Crisis=oportunidad. Y ¿qué de malo tiene aceptar que lo necesito?

Sólo que de momento urge más descansar la mente y el cuerpo, pero sobre todo las emociones.

Off.

6 comments:

Mister gonX said...

El secreto es no dejar nunca de mirar al horizonte y señalarlo con el dedo.

Daria Zen said...

De acuerdo con mister. Cuando se pierde la referencia, se pueden complicar las cosas. Pero, insisto, las crisis son momentos de alta sensibilidad. Muy alta. Y también, de muy alto nivel de oportunidad. Yo -como muchas y muchos- te acompaño, te abrazo, a veces te "regañaré", pero sobre todo, te quiero y quiero que estés bien.
Besos

jo rivera said...

ahora sí, mi niña del web, parece que "talvez viene a ser buen tiempo".. al fin y al cabo, para eso sirven las crisis, para caernos y decidir que es momento de levantarse. por si necesitas una manita, aquí andamos.

Negra said...

Échale ganas María! Pa' tras ni para tomar vuelo!
Un abrazo y cuidate.

María said...

Así es, MG, perspectiva y enfoque serán necesarios.
Daria, a falta de palabras de agradecimiento, te mando un abrazo fuerte fuerte.
Jo, eso, buen tiempo para levantarse. Y de la manita, no lo dudes, tiraré de ella de vez en cuando.
Negra: gran verdad, pa'tras de ninguna manera.
Beso a todos.

Nacho said...

Crisis? Pensé que eras acuario....

Según yo, Daria Zen y yo somos los únicos de ese signo zodiacal...
(Crisis=Piscis)

Beso